MINUTOS SIN DÍAS

Recorrí nuevos países dentro y fuera del mío. Sobre mi piel, a su través, en tren o caminando. Lo hice hasta que descubrí que en realidad la vida no era más que pasión sin nadie y minutos sin días.
Y ahora, habiendo asumido lo anterior, y tomando conciencia de la irregularidad de los caminos pendientes hasta mi muerte pienso:
Siempre seré aquel niño que a contraluz pintaba sumas y restas sobre el verde oscuro de una pizarra.
Alguna noche saldrán las cuentas.


1 Comments:
menos mal que volviste linda...
Publicar un comentario en la entrada
<< Home