domingo, noviembre 06, 2011

Surprise, surprise...


Enfundándome el vestido y pintando mis ojos para el concierto pensé que mañana conocería a alguien que en aquel momento no conocía. Era una certeza de Pedro Grullo (primer decidor de perogrulladas según Don Francisco de Quevedo), cuando sales a la noche siempre conoces nocturnos, pero se me presentó como verdad última y elemental. Y por un momento quedé sorprendida y alelada ante el descubrimiento, como idiotiza por la simpleza y la verdad de la evidencia. Porque mañana algo habría sucedido que haría algo diferente. No tenía por qué ser una diferencia trascendental e inflexiva. Ni crucial, ni apocalíptica, ni dramática… ni inventada por la imaginación de los que desean con constancia y tesón porque llevan tatuado en la frente, De profesión, “deseantes”. Iba a ser real, como lo son cada uno de los momentos que acontecen y que sólo nos dejan residuos si estás lo suficientemente atento. Atentos. Alguien dijo una vez que los escritores ven “más realidad”, y que ello sucedía no porque fueran de una especie sobrehumana, sino porque sencillamente miraban más tiempo. Pero esto no es competencia exclusiva de escritores. Estad atentos. Tanto nos sucede, y cuál desapercibido nos pasa. Sin mojarnos. Sólo con estar algo más atento nos cambiaría el mundo, el nuestro, y por ahí se comienza. Estad atentos, la vida es un sinfín de momentos que nos transforman. Devoradlos ¡¡¡
P.d. No te conozco de nada, dije. Soy músico y profesor de música…

(Cuadro de Didier LourenÇo)

1 Comments:

Blogger Er Manu said...

"la vida es un sinfín de momentos que nos transforman", cuanta verdad, pero que también hay que saber aprovecharlos para evolucionar como ser.

Muxu

11:18 PM  

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